Advertencia: Wikipedia no es un consultorio médico. Si cree que requiere ayuda, por favor consulte con un profesional de la salud. Mariela sabe. O al menos lo supo. Tendríamos que decir que lo intuyó, lo percibió sin saberlo. Algunos decían que el sexto dedo que tenía en su mano derecha era una clara señal de que podía ver más allá de lo que se le presentaba. Pero, paradójicamente, sus conocimientos astrales no parecían ser muy útiles: todavía no había podido encontrarle un fin pragmático bonificable. Tal vez hubiera alcanzado el éxito financiero, publicitando sus predicciones en la revista GENTE o en algún programa de chimentos de esos que aturden a las tres de la tarde. Pero Mariela no tenía mucha iniciativa de joven emprendedora con ganas de traspasar las fronteras de su clase social, la mediocre y venida a menos clase media argentina, y crecer financieramente, sobre todo por que no entendía eso de cuidarse las rodillas. En fin, más cerca de Casandra que del no vidente Ti...